Vidas Musicales #17 - 18 de Noviembre de 2019 - Pilar García López, Parquelagos
Mi primera canción de Joaquín Sabina…
recuerdo perfectamente estar viendo un programa que se llamaba Número Uno en el
verano, debía de ser de 1987 por cuando salió el albúm “Hotel, dulce hotel”, y
claro, yo con 14 añitos, desengaños amorosos más bien ninguno, pero acababa de
descubrir la poesía y este “Así estoy yo sin ti” me pareció grandioso con esas
metáforas: “solo, como un poeta en el aeropuerto”, “amargo como el vino del
exiliado, como el domingo del jubilado”, “macabro como el vientre de los
misiles, como un pájaro en un desfile”, “más triste que un torero al otro lado
del telón de acero”… y desde entonces soy fan de Joaquín Sabina y han pasado ya
bastantes lunas
Y lo del torero al otro lado del
telón de acero me lleva a pensar que Joaquín, como buen cronista social de una
época concreta, necesita muchas anotaciones, explicaciones, aclaraciones en sus
letras, porque los jóvenes y no tan jóvenes, seguramente no sabrán apreciar
todos los guiños que propone… Una de mis preferidas, una escena costumbrista de
los años 40, un homenaje a Manolete y dedicado al muy galapagueño José Tomás da
para escribir un tratado sobre el Madrid y en general la España de posguerra…
como curiosidad, el título es una licencia poética ya que Manolete vestía de
palo rosa y oro el día de su cogida mortal en Linares… quien si vistió de
purísima y oro fue José Tomás en la corrida que se celebró en esa misma plaza
en el sexagésimo aniversario de la muerte de Manolete y le brindó un toro a su
amigo Sabina
Vaya por delante que esta es mi vida
musical sabinera o sabinista o sabinaliver, porque entre la discografía de
Joaquín Sabina, él nos propone su propia vida musical, nos va contando como es
él a cada ratito… que es increíble su capacidad de cambiar y adaptarse a cada
momento y negarse a sí mismo si es necesario… es por eso que “Lo niego todo” me
encanta, un himno a los que somos muy de revisarnos y reinventarnos… Creo
además que los que somos muy de Sabina agradecemos el álbum “Lo niego todo”
porque nos reencontramos con el Sabina que echábamos de menos después de
“Alivio de luto”, “Vinagre y rosas” o “La orquesta del Titanic”
Pero ya voy por la cuarta canción, un
20% de programa, y esto está quedando muy desordenado, así que voy a empezar a
intentar mantener un orden cronológico en la selección de canciones… después de
“Así estoy yo sin ti” mi siguiente canción de Sabina fue “Pongamos que hablo de
Madrid” de “Malas compañías” de 1980, que además, en este disco, nos daba la
dirección del sitio a los que todos los seguidores de Joaquín hemos ido a parar
alguna vez, el número 7 de la “Calle Melancolía”
Luego llegaría “Ruleta Rusa” en el
84, y aquí parece obligado que suene “Juana la Loca”, aunque también podría ser
“Caballo de cartón” pero prefiero “Juana la Loca” porque así también hago un
pequeño recordatorio a Javier Krahe, que posiblemente Joaquín Sabina no sería
nada si antes no hubiera pasado por La Mandrágora
Y de ese increíble dúo de Sabina y
Krahe también nos llega “Cuervo ingenuo” que se merece eso que ponen en algunas
películas de “cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia”… por
cierto, para los que piensan que la censura acabó con el franquismo, en 1986
Joaquín Sabina en un concierto en directo en RTVE tuvo que suprimir esta
canción porque “eso no se podía cantar en televisión”
Pero sigamos porque llegamos a uno de
mis álbumes preferidos “Juez y Parte” del 85… este si que fue ya el flechazo
definitivo con Sabina, elegir un par de canciones de “Juez y Parte” y renunciar
a las demás me parece un pecado mortal, así que odio este programa de vidas
musicales que me obliga a dejar fuera “Whisky sin soda”, “Cuando era más
joven”, “Ciudadano Cero”… Vamos a por una que me encanta por lo que tiene de
descripción de mundo hipócrita y de apariencias… de postureo antes de que se
inventara la palabra postureo. De “Juez y Parte” me hubiera gustado que se escuchara
también la “Balada de Tolito” porque tiene
frases como “caminos que jamás
llevaban a Roma”, “corazón que le sale por la camisa”, “su oficio es retorcerle el cuello a la
pena”, “morirse debe ser dejar de caminar”… La historia de un trotamundos que
trabaja en el circo.
Y llegamos a “Hotel, dulce hotel”, el
de “Así estoy yo sin ti” y no puedo dejar pasar “Que se llama soledad”… que
vale que no hayamos puesto “Calle Melancolía” pero para ser seguidor de Sabina
uno tiene que tener ese punto de querencia por amores que te dejan echa polvo
el alma, ese “alma que necesita un cuerpo que acariciar” y que te suelen hacer
“recostar la cabeza sobre el hombro de la luna” …
Madre mía, casi
la mitad del programa y apenas empezamos con “El hombre del traje gris”, el
quinto disco de Sabina, si no contamos “Inventario”, no me da para seleccionar
sólo 20 canciones de Sabina, necesito 4 ó 5 vidas musicales dedicadas al
maestro… como estas dos últimas han sido un poco lentas y tristonas y para que
no se nos duerma la audiencia, vamos con una divertida, el Génesis según Sabina
La anterior me
ha recordado esta canción que es una de mis preferidas, de “19 días y 500
noches”, porque Sabina hace muchos guiños a la religión, yo creo que siempre
muy respetuosos, pero si hay alguno especialmente bonito es este homenaje a las
prostitutas… y si hay alguno que se lleva las manos a la cabeza por “ensalzar”
a las que ejercen el oficio más antiguo del mundo, que revise a ver cuantas
veces ha visto Pretty Woman y si le gusta
Estábamos con
“El hombre del traje gris” y trabajo me va a costar no escuchar “¿Quién me ha
robado el mes de abril?” y “Una de romanos” pero prefiero este “Rap del
optimista” que quizás es más desconocida y para que se vea que Sabina sabe
hacer de todo, incluyendo un rap muy entretenido sobre el mundo de la música.
Ahora vamos con
“Mentiras piadosas”, de 1990 y tengo que empezar a recortar así que de este
sólo una y tiene que ser ésta porque tiene una de esas frases de Sabina que se
te quedan tatuadas en el corazón: “No
hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió”
La canción
número 13 ha tocado de “Física y química”, del que me quedaría todas, “Yo
quiero ser una chica Almodóvar”, “A la orilla de la chimenea”, “La del pirata
cojo”, “La canción de las noches perdidas”, “Peor para el sol” así que lo he
echado a suertes para quedarme solo con una y ha sido “Peor para el sol” muy sabinera:
no vayas a enamorarte; me han traído hasta aquí tus caderas, no tu corazón;
¿cómo van a caber tantos besos en una canción?
Que sólo me
quedan seis canciones más… esto es una tortura, que estamos en “Esta boca es
mía” del 94 y ésta es obligada porque está dedicada a una grande que nació en
Costa Rica porque los mexicanos nacen donde les da la chingada gana y porque me
recuerda a mi otra patria que tanto se quiere en mi casa: las amarguras no son
amargas cuando las canta Chavela Vargas
De “Yo mi, me,
contigo” absolutamente me quedo con ese “Y sin embargo” porque hay algunas
canciones de Sabina que son imprescindibles y forman parte de la banda sonora
de mi vida y hasta ahí puedo leer, son canciones con historias detrás que por
supuesto no voy a contar en público
Uno de los
mejores discos de Sabina: “19 días y 500 noches” del que ya han sonado “De
purísima y oro” y “Una canción para la Magdalena”, pero no puedo dejar pasar
“Donde habita el olvido”: “y la vida siguió como siguen las cosas que no tiene
mucho sentido”, “y esta racha de amor sin apetito”, “donde habita el olvido”
¡¡¡Y que le hayan dado el Nobel de Literatura a Dylan y no a Joaquín Sabina!!!!
Quedan sólo tres
canciones otro disco que me chifla “Dímelo en la calle”, del 2002… A mí hay dos
autorretratos que me parecen maravillosos: el “Retrato” de Antonio Machado y
esta “Canción más hermosa del mundo”
Y como me gusta
y pasó muy desapercibido, un tango de Sabina, también de “Dímelo en la calle”
Y dos imprescindibles,
esta porque hay Princesas Disney y otras princesas… dedicada a alguien que
sabía que odiaba que me llamara “Princesa”
Y la última,
que tiene también mucha historia personal detrás, porque claro, si descubres a
Sabina con 14 años, ya toda tu vida amorosa está marcada, “precisas” de la
desdicha, el desamor, el desengaño… eso que él tiene una vida de lo más normal,
casado, divorciado, casado, divorciado, casado,… bastante monógamo que se sepa,
con hijas, nada de ir dando tumbos cual corazón errante… Bueno, lo dicho, si
con 14 años descubres a Joaquín sólo te queda perseguir un amor como el que
describe en “Contigo”
Y como imagino
que todos estarán deseando escuchar 20 ó 30 canciones más de Joaquín, y
gritando “otra, otra, otra” y como la anterior era muy sosa y lenta para
terminar el programa, ésta, también de “19 días y 500 noches” de propina,
porque la letra es maravillosa y tiene una de mis frases preferidas “que ser
valiente no salga tan caro, que ser cobarde no valga la pena”




Muy bueno este formato!
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